Es una afección en la cual las
habilidades matemáticas de un niño están muy por debajo de lo que sería normal
para su edad, inteligencia y educación.
Causas
Los niños que presentan este
trastorno de las matemáticas pueden tener problemas con ecuaciones matemáticas
simples, como contar y sumar.
El trastorno de las matemáticas
puede aparecer con:
Trastorno del desarrollo de la
coordinación
Trastorno del desarrollo de la
lectura
Trastorno mixto del lenguaje
receptivo y expresivo
Síntomas
El niño puede tener dificultades con
las matemáticas, al igual que bajos puntajes en clases y exámenes de esta asignatura.
Los problemas que el niño puede tener abarcan:
Problemas para leer, escribir y
copiar números.
Problemas para contar y sumar
números, cometiendo con frecuencia errores simples.
Dificultad para establecer la
diferencia entre la suma y la resta.
Problemas para entender símbolos
matemáticos y problemas matemáticos de palabras.
Incapacidad para alinear los números
adecuadamente para sumar, restar o multiplicar.
Incapacidad para organizar los
números desde el más pequeño al más grande, o al contrario.
Incapacidad para entender gráficas.
Pruebas y exámenes
Las pruebas estandarizadas pueden
evaluar las habilidades matemáticas del niño. Las notas y el desempeño en clase
también pueden servir.
Tratamiento
El mejor tratamiento es la educación
especial. Otros programas que han tenido éxito son el Proyecto Matemática y las
destrezas con las computadoras.
Prevención
Reconocer el problema a tiempo es
importante. El tratamiento puede comenzar ya desde el jardín infantil o la
educación básica.
Dislalia.- Trastorno en
la articulación de los sonidos del habla en personas que no muestran patología
verbal comprometida con el sistema nervioso central ni auditivo pero sí con los
órganos fonoarticulatorios,
(Schunk, Dale H. 1997).
Causas funcionales.
ØPermanencia de esquemas articulatorios infantiles.
ØDebilidad somática debido a enfermedades o a
insuficiente alimentación.
ØInsuficiencia en el oído fonemático.
Causas orgánicas.
ØMalformaciones dentarias (mordida abierta, anterior o
lateral.
ØDiasfemas.
ØMacroglosia, microglosia o frenillo sublingual corto.
Clasificación:
∙ Dislalia fonética: Dificultades
para articular los sonidos del habla.
∙ Dislalia fonológica: Trastornos en
el oído fonético-fonemático.
Disfemia.- Es una
alteración en el ritmo del habla que se caracteriza por la existencia de
repeticiones de sonidos y de bloqueos que se producen en una situación
comunicativa. Los síntomas de este trastorno varían según el caso, el
interlocutor, el contenido del discurso, el contexto, etc. Las manifestaciones
disfémicas se pueden agrupar en torno a tres aspectos:
ØAspectos lingüísticos: Uno de “muletillas”, abuso de
sinónimos, discurso incoherente, desorganización entre pensamiento y lenguaje.
ØAspectos conductuales: Mutismo, ansiedad, bloqueos,
conductas de evitación conversacional.
ØAspectos corporales y respiratorios: Tics, espasmos,
alteración respiratoria, rigidez facial...
Algunos de estos síntomas suelen
aparecer a edades tempranas, pero no deben preocuparnos en exceso, pues no
implican fijación disfémica. Estas manifestaciones deben ser consideradas como
normales, ya que el niño está desarrollando su lenguaje. La verdadera
tartamudez habría que situarla alrededor de los 10 años, donde se aconseja una
intervención logopédica.
En cuanto a los factores
etiológicos, cabe señalar que no existe uno único, sino un conjunto de ellos.
No existe una causa, sino una variedad de factores que pueden interaccionar de
diferente forma.
Podemos hablar de tres tipos de
disfemia:
3.1.1. Disfemia clónica: Repeticiones
silábicas y ligeros espasmos repetitivos (Ej:Mamamamamañana).
3.1.2. Disfemia tónica: Bloqueos iniciales y fuertes espamos
(Ej:MMMMMañana).
3.1.3. Disfemia mixta:
Sintomatología de las dos anteriores: al niño le cuesta arrancar y, una vez
arranca, lo suelta de golpe, sin control (Ej: MMMMMañañañañana).
En general, la disfemia provoca
angustia y estrés no sólo en la persona que la padece, sino también en la que
la escucha.
Trastornos de la Escritura: disgrafía y disortografía
La escritura es un aprendizaje muy
complejo que el niño va a realizar en los primeros años escolares. Las
dificultades en esta área van a estar asociados con mucha frecuencia con la
dislexia, aunque pueden darse de forma totalmente independiente.
Las dificultades en esta área pueden
presentarse exclusivamente por dificultades para coordinar los músculos
implicados en la escritura, o bien puede implicar un trastorno más profundo
cuando además de las dificultades en expresión escrita también aparecen
dificultades en la expresión oral.disgrafia
Podemos encontrarnos con dos tipos
fundamentales de Trastornos de la escritura:
Disortografía:
El niño tiene serias dificultades a
la hora de respetar la estructuración gramatical del lenguaje, es decir, en sus
escritos se observan faltas de ortografía en palabras que son familiares,
omisiones o cambios en artículos y acentos. En los casos más graves pueden
aparecer omisiones de silabas completas, cambios de letras o confusión entre
ellas. Estas alteraciones suelen estar asociadas a problemas de dislexia.
Disgrafía:
En el caso de la disgrafía, los
textos escritos que realiza en niño pueden resultar indescifrables. El niño con
disgrafía suele adoptar posturas poco convencionales para la escritura, la
sujeción del bolígrafo no la realiza de forma correcta y falla en la velocidad
y presión de la escritura. Además, su letra puede ser excesivamente grande o
pequeña, el espaciado entre palabras y letras puede ser demasiado pronunciado o
demasiado apiñado y normalmente se detectan enlaces erróneos entre palabras.
Este tipo de trastornos no se puede
explicar por una baja capacidad intelectual, ni por una lesión o trastorno
neurológico. Tampoco se considera que un niño tenga un Trastorno de escritura
cuando las dificultades para realizar un texto escrito se deban a una falta de
escolarización.
Dado que hablamos de un déficit en el aprendizaje escolar de la escritura y debido al curso académico en el que los niños suelen haber adquirido ya un adecuado aprendizaje de esta habilidad, los Trastornos de la Escritura no suelen diagnosticarse antes de los 7 años.
A continuacion les muestro un ejemoplo de dislexia lo cual esta asociado al transtorno de lectoescritura.
Trastorno por déficit de atención
con hiperactividad
El trastorno por déficit de atención
con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual.2 Se trata de un trastorno
del comportamiento3 caracterizado por distracción moderada a grave, períodos de
atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas
impulsivas.
El TDAH es el trastorno del
desarrollo neurológico diagnosticado con mayor frecuencia en los niños,4 de
inicio siempre en la infancia, que persiste hasta la edad adulta en un elevado
porcentaje de casos y suele ocasionar un impacto muy negativo sobre múltiples
áreas de funcionamiento. Tiene una respuesta muy alta al tratamiento, aunque se
acompaña de tasas elevadas de comorbilidad psiquiátrica.2 Según el Manual
diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV): «Habitualmente,
los síntomas empeoran en las situaciones que exigen una atención o un esfuerzo
mental sostenidos o que carecen de atractivo o novedad intrínsecos (p. ej.,
escuchar al maestro en clase, hacer los deberes, escuchar o leer textos largos
que no son de sus gustos, o trabajar en tareas monótonas o repetitivas)».
Históricamente, este trastorno ha
recibido distintas caracterizaciones e innumerables denominaciones, lo que
dificulta las consultas de la literatura especializada5 (ver cuadro). Cabe
agregar que la sigla inglesa ADHD (attention-deficit hyperactivity disorder:
‘trastorno por déficit de atención con hiperactividad’) se usa ampliamente para
referirse a este síndrome.
Clasificación
Se consideran 3 tipos de TDAH:
predominantemente hiperactivo/impulsivo, predominantemente inatento y
combinado.6
Etiología
Se han demostrado factores de origen
hereditario (es decir, no adquiridos en el curso de la vida del individuo) en
un 80 % de los casos. Diversos estudios demuestran que no hay una transmisión
familiar del trastorno (a través de patrones educativos).8 En contraste, cabe
destacar que la contribución estimada de factores no hereditarios a todos los
casos de TDAH es de un 20 %.9 Para explicar esa minoría de casos, se ha
propuesto la intervención de causas multifactoriales que suponen también
factores genéticos, aunque en combinación con factores ambientales. La
influencia de causas congénitas que podrían actuar durante la gestación (es
decir, no hereditarias, con participación de factores genéticos o ambientales
en proporciones variables), tales como la exposición en útero a la nicotina, no
se consideran tan importantes como hace unas décadas. Es de notar que, incluso
en casos que a primera vista se atribuyen a factores ambientales (como el
recién mencionado), la intervención del factor netamente genético ofrece una
explicación plausible. En ese sentido, se ha establecido que los índices de
tabaquismo entre mujeres con TDAH son varias veces mayores que en la población
general, y, en virtud de ello, ellas son también más propensas a fumar durante
el embarazo. Como corolario, la presencia del TDAH en el niño por nacer remite nuevamente
a factores genéticos.
Cuadro clínico
Una sensación de no lograr los
propósitos, de no alcanzar los objetivos.
Dificultades para organizarse.
Realización simultánea de diversas
tareas, comenzando una sin haber finalizado la anterior.
Tendencia a decir lo primero que
pasa por la cabeza sin tener en cuenta la oportunidad o lo apropiado del
comentario.
Una búsqueda habitual de estímulos
nuevos.
Facilidad para distraerse, problemas
para mantener la atención a lo largo del tiempo.
A menudo es una persona creativa,
con gran iniciativa.
Problemas para desenvolverse a
través de los cauces establecidos, siguiendo el procedimiento “adecuado”.
Impaciencia; dificultad para
esperar.
Impulsividad verbal o en acción.
Tendencia a preocuparse
innecesariamente de forma interminable.
Sensación de inseguridad.
Cambios en el estado de ánimo y en
las actitudes.
Inquietud.
Tendencia a caer en adicciones
(aspecto muy discutido).
Problemas crónicos de autoestima,
relacionados con el rechazo del entorno.
Historial familiar de TDA,
enfermedad maníacodepresiva, depresión, abuso de sustancias u otros trastornos
de control de los impulsos o del estado de ánimo.
Irrespetar a la autoridad el núcleo
familiar
Mentir con regularidad
Manipular
Arranques de ira
(Los 4 últimos aspectos están muy
discutidos) Los niños con TDAH generalmente, cuando empiezan a andar lo que
hacen es correr "como si tuvieran un motor dentro", refieren algunos
padres. En sus inicios escolares tienen problemas con la lectoescritura y la matemática,
habilidades que requieren un esfuerzo de concentración más prolongado.
Al llegar a la edad adulta, el
individuo ha podido acomodar el TDAH a la vida real. Si bien las
características del TDAH han sido plenamente referenciadas respecto a menores
de edad, se suele señalar que no existen estudios suficientes respecto a
adultos. No obstante, algunas de estas características en adultos serían:29
Trastornos asociados
Se estima que hasta dos tercios de
los niños con TDAH tiene uno o más trastornos coexistentes. Los más comunes son
el trastorno negativista desafiante, la ansiedad y el trastorno de conducta. En
niños de edades comprendidas entre los 6 y los 17 años, los trastornos de
ansiedad parecen ser más comunes en las niñas que en los niños. Entre los
adolescentes, son frecuentes la depresión, el trastorno bipolar y el trastorno
por uso de sustancias. Otras comorbilidades posibles son los trastornos
alimentarios, los trastornos del sueño, los problemas de aprendizaje, el
trastorno de tics y ciertas enfermedades como la epilepsia y la enfermedad
celíaca.31
Diagnóstico
No existen marcadores cognitivos,
metabólicos o neurológicos específicos ni pruebas médicas que permitan
diagnosticarlo.27
El TDAH es una alteración de
diagnóstico controvertido, debido en parte a que muchas de sus características
clínicas se superponen con las conductas propias del desarrollo normal.32 Veamos
la caracterización de este trastorno según los dos principales manuales
diagnósticos existentes hoy en día, el DSM, de la APA (el más usado en la
práctica clínica), y el CIE, de la OMS.
Criterio del deterioro funcional
Un diagnóstico idóneo supone no sólo
presencia de los síntomas (evaluados por medio de los criterios normalizados
del DSM-IV o de la CIE-10), sino además, como consecuencia de los mismos, una
perturbación significativa en áreas importantes para la persona, como las relaciones
familiares, las académicas, las laborales y las recreativas. En la medida en
que el desempeño del individuo en estos ámbitos se ve deteriorado por causa de
este síndrome conductual, la intervención terapéutica puede ser un aporte
decisivo para una mejor calidad de vida.
Diagnóstico diferencial
El diagnóstico diferencial del TDAH
se realiza principalmente con las siguientes entidades:
Niños inquietos, pero con atención
normal, que se da con cierta frecuencia en los menores de 5 años.37
Discapacidad intelectual.37
Trastornos específicos del
aprendizaje como la dislexia (dificultad en la lectura),37 38 la disortografía
(dificultad en la escritura)38 y la discalculia (dificultades en el aprendizaje
de las matemáticas).37 38
Trastornos de ansiedad, como el
trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo-compulsivo, el
trastorno de ansiedad por separación y el rechazo a la escuela.38
Trastornos del estado de ánimo, como
el trastorno bipolar y la depresión.38
Trastornos del sueño, como los
terrores nocturnos y las pesadillas.38
Trastornos generalizados del
desarrollo, como el síndrome de Asperger.38
Trastornos relacionados con el
gluten (la enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten no celíaca), cuyas
manifestaciones extraintestinales pueden enmascararse como trastornos del
comportamiento y/o psiquiátricos.39
Efectos adversos de ciertos fármacos
como los broncodilatadores, los neurolépticos, los antiepilépticos y la
isoniazida.37
El síndrome X frágil, el síndrome
alcohólico fetal, la fenilcetonuria, la encefalopatía postinfecciosa o
postraumática, la intoxicación por plomo,37 y el hipertiroidismo.40
Tratamiento
El tratamiento del TDAH se basa
principalmente en dos componentes: las terapias conductuales y el tratamiento
farmacológico.38
Asimismo, actualmente hay un interés
creciente en la intervención dietética y nutricional, mediante dietas de
eliminiación de alimentos causantes de alergias o sensibilidad, y/o la
administración de suplementos de ácidos grasos.41 42 43
Farmacológico
Los psicoestimulantes son los
fármacos de elección, puesto que reducen el umbral de los sistemas de alerta y
facilitan y agilizan las respuestas, a través de diversos mecanismos de acción.
Existen tres tipos de psicoestimulantes:37
No anfetamínicos (metilfenidato). El
metilfenidato es, por lo general, el primer fármaco que se aconseja a todos los
niños con TDAH en los cuales se considera necesario el tratamiento
farmacológico. Se absorbe rápidamente por vía oral y comienza a actuar a los
20-30 minutos después de la toma, pero el efecto sólo se mantiene durante 3 ó 4
horas puesto que se elimina con relativa rapidez.
Xánticos (cafeína). La cafeína sólo
es efectiva en unos pocos niños, produciendo una ligera mejoría de la atención,
por lo que se recomienda en aquéllos en los que ese efecto es evidente y que no
rechazan tomar café para desayunar.
Anfetamínicos (anfetamina). La
anfetamina o dextroanfetamina tiene características análogas, pero más efectos
adversos que el metilfenidato.
Actualmente, las sustancias más
empleadas en Estados Unidos son el metilfenidato (principio activo detrás del
nombre comercial Ritalina) y la d, l-anfetamina (Adderall), seguidas de la
dexanfetamina (Dexedrina) y la metanfetamina. Otros psicoestimulantes, de segunda
línea en el tratamiento del TDAH, son la pemolina (Cylert) y el modafinilo
(Modiodal). En los últimos años los fármacos de efecto inmediato tienden a ser
sustituidos por otros preparados que, con los mismos principios activos, logran
un efecto más prolongado, mejorando la calidad de vida de los afectados, sobre
todo los escolares.
A continuacion les presneto un video hacerca de un niño con TDAH
DISCAPACIDADES ESPECÍFICAS DEL APRENDIZAJE
Les presento un ejemplo de Sara.
La Historia de Sara
Cuando Sara estaba en primer curso,
la maestra comenzó a enseñarle a leer. Los padres de Sara estaban realmente
sorprendidos cuando ella tuvo dificultades. Como Sara era lista y ávida, ellos
pensaron que aprender a leer sería fácil para ella. Pero no lo fue. Ella no
podía conectar las letras con sus sonidos o combinar las letras para formar
palabras.
Los problemas de Sara continuaron
hasta el segundo curso. Aún no podía leer y tenía además dificultades al
escribir. La escuela le pidió a la mamá de Sara permiso para llevar a cabo una
evaluación para averiguar la causa de sus problemas. La mamá de Sara dió su consentimiento
para la evaluación.
La escuela realizó la evaluación y
se enteraron de que Sara tiene una discapacidad específica del aprendizaje.
Inmediatamente comenzó a recibir ayuda especial en la escuela.
Sara aún recibe esa ayuda especial.
Ella trabaja todos los días con un especialista en lectura y con un maestro en
la sala de recursos. Ahora ella está en cuarto grado y ¡ha progresado mucho!
Está trabajando duro para ponerse al día con la lectura y ortografía. Con la
ayuda de la escuela, ella seguirá aprendiendo y progresando.
Definición de “Discapacidad Específica del
Aprendizaje” bajo IDEA
La ley de la educación especial de
este país, el Acta para la Educación de Individuos con Discapacidades (IDEA)
define una discapacidad específica del aprendizaje como…
“…un desorden en uno o más de los
procesos psicológicos básicos involucrados en la comprensión o uso del
lenguaje, oral o escrito, que puede manifestarse en la habilidad imperfecta
para escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o hacer cálculos matemáticos,
incluyendo condiciones tales como las discapacidades perceptuales, lesión
cerebral, disfunción cerebral mínima, dislexia, y afasia del desarrollo.”
Sin embargo, la discapacidad
específica del aprendizaje no incluye “problemas del aprendizaje que son
principalmente el resultado de discapacidades visuales, auditivas o motrices,
del retraso mental, del trastorno emocional o
de una desventaja ambiental, cultural o económica.”
¿Con Qué Frecuencia Ocurren las Discapacidades
Específicas del Aprendizaje?
¡Son muy comunes! Hasta 1 de cada 5
personas en los Estados Unidos tiene una discapacidad específica del
aprendizaje. Casi 3 millones de niños (de 6 a 21 años de edad) tienen alguna
forma de la discapacidad y reciben educación especial en la escuela. De hecho,
la mitad de todos los niños que reciben educación especial tienen una
discapacidad específica del aprendizaje
¿Cuáles son las Señales de una Discapacidad Específica
del Aprendizaje?
No hay ninguna señal única que
indique que una persona tienen una discapacidad específica del aprendizaje. En
el pasado, los expertos buscaban una diferencia notable entre el progreso
escolar actual y el nivel de progreso que podría lograr, dada su inteligencia o
habilidad. También hay ciertas indicaciones que podrían significar que el niño
tiene una discapacidad específica del aprendizaje. Estas están incluídas más
abajo. La mayoría de ellas están con las tareas de la escuela primaria, ya que
las discapacidades específicas del aprendizaje tienden a ser descubiertas en la
escuela primaria. Es probable que el niño no exhiba todas estas señales, o aún
la mayoría de ellas. Sin embargo, si el niño exhibe varios de estos problemas,
entonces los padres y el maestro deben considerar la posibilidad de que el niño
tenga una discapacidad específica del aprendizaje.
Cuando el niño tiene una discapacidad específica del
aprendizaje:
Puede tener problemas en aprender el
alfabeto, hacer rimar las palabras o conectar las letras con sus sonidos;
Puede cometer errores al leer en voz
alta, y repetir o detenerse a menudo;
Puede no comprender lo que lee;
Puede tener dificultades con
deletrear palabras;
Puede tener una letra desordenada o
tomar el lápiz torpemente;
Puede luchar para expresar sus ideas
por escrito;
Puede aprender el lenguaje en forma
atrasada y tener un vocabulario limitado;
Puede tener dificultades en recordar
los sonidos de las letras o escuchar pequeñas diferencias entre las palabras;
Puede tener dificultades en
comprender bromas, historietas cómicas ilustradas, y sarcasmo;
Puede tener dificultades en seguir
instrucciones;
Puede pronunciar mal las palabras o
usar una palabra incorrecta que suena similar;
Puede tener problemas en organizar
lo que él o ella desea decir o no puede pensar en la palabra que necesita para
escribir o conversar;
Puede no seguir las reglas sociales
de la conversación, tales como tomar turnos, y puede acercarse demasiado a la
persona que le escucha;
Puede confundir los símbolos
matemáticos y leer mal los números;
Puede no poder repetir un cuento en
órden (lo que ocurrió primero, segundo, tercero); o
Puede no saber dónde comenzar una
tarea o cómo seguir desde allí.
Si el niño tiene problemas
inesperados al aprender a leer, escribir, escuchar, hablar, o estudiar
matemáticas, entonces los maestros y los padres pueden investigar más. Lo mismo
es verdad si el niño está luchando en cualquiera de estas destrezas. Es posible
que el niño tenga que ser evaluado para ver si tiene una discapacidad
específica del aprendizaje.
Consejos para Padres
Aprenda más sobre las discapacidades
específicas del aprendizaje. Mientras más sabe, más puede ayudarse a sí mismo y
a su niño. Vea la lista de recursos y organizaciones que se encuentra al final
de esta publicación.
Elogie a su niño cuando a él o ella
le vaya bien. Los niños con discapacidad del aprendizaje rinden bien en una
variedad de cosas. Averigüe cuáles cosas le gustan a su niño, tales como
bailar, jugar fútbol, o trabajar con las computadoras. Déle bastantes
oportunidades a su niño para perseguir sus fortalezas y talentos.
Averigüe cómo su niño aprende mejor.
¿Aprende por medio de experiencias prácticas, o por medio de mirar o escuchar?
Ayude a su niño a aprender por medio de sus áreas de fortaleza.
Déje que su niño ayude con las
tareas domésticas. Estas pueden aumentar su confianza y destrezas concretas.
Mantenga las instrucciones simples, divida las tareas en pasos pequeños, y
recompense los esfuerzos de su niño con elogios.
Haga las tareas escolares una
prioridad. Lea más acerca de cómo puede ayudar a su niño a tener éxito con las
tareas.
Ponga atención a la salud mental de
su niño (¡y a la suya!). Esté dispuesto a recibir asesoramiento, el cual puede
ayudar a su niño a tratar con las frustraciones, sentirse mejor acerca de sí
mismo y aprender más sobre las destrezas sociales.
Hable con otros padres cuyos niños
tienen problemas del aprendizaje. Los padres pueden compartir consejos
prácticos y apoyo emocional. Visite al programa Parent to Parent USA para
identificar un grupo de padres cerca de su comunidad.
Reúnase con el personal escolar y
ayude a desarrollar un plan educacional para tratar con las necesidades de su
niño. Planifique las acomodaciones que su niño necesita.
Establezca una relación de trabajo
positiva con el maestro de su niño. Por medio de la comunicación regular,
pueden intercambiar información sobre el progreso de su niño en casa y en la
escuela.
HIPOACUSIA
Es la incapacidad total o parcial
para escuchar sonidos en uno o ambos oídos.
Consideraciones
Los síntomas de la hipoacusia pueden abarcar:
Ciertos sonidos que parecen
demasiado fuertes.
Dificultad para seguir
conversaciones cuando dos o más personas están hablando.
Dificultad para oír en ambientes
ruidosos.
Dificultad para diferenciar sonidos
agudos (por ejemplo, "s" o "th") entre sí.
Menos problemas para escuchar las
voces de los hombres que las voces de las mujeres.
Problemas para escuchar cuando hay
ruido de fondo.
Voces que suenan entre dientes o mal
articuladas.
Otros síntomas abarcan:
Sensación de estar sin equilibrio o
mareado (más común con la enfermedad de Ménière y el neuroma acústico).
Sensación de presión en el oído (en
el líquido detrás del tímpano).
Ruido o zumbido en los oídos
(tinnitus).
Causas
La hipoacusia conductiva ocurre
debido a un problema mecánico en el oído externo o el oído medio. Puede darse
porque:
Los tres minúsculos huesos del oído
(osículos) no están conduciendo el sonido apropiadamente.
El tímpano no está vibrando en
respuesta al sonido.
Las causas de la hipoacusia a menudo
se pueden tratar y abarcan:
Acumulación de cera en el conducto
auditivo externo.
Daño a los pequeñísimos huesos
(osículos) que están justo detrás del tímpano.
Líquido que permanece en el oído
después de una infección auditiva.
Objeto extraño alojado en el
conducto auditivo externo.
Agujero en el tímpano.
Cicatriz en el tímpano a raíz de
infecciones repetitivas.
La hipoacusia neurosensorial ocurre
cuando las diminutas células pilosas (terminales nerviosas) que transmiten el
sonido a través del oído están lesionadas, enfermas, no trabajan apropiadamente
o han muerto. Este tipo de hipoacusia a menudo no se puede neutralizar.
La hipoacusia neurosensorial
comúnmente es causada por:
Neuroma acústico.
Hipoacusia relacionada con la edad.
Infecciones infantiles, como
sarampión, meningitis, paperas y escarlatina.
Enfermedad de Ménière.
Exposición regular a ruidos altos
(por ejemplo, por el trabajo o la recreación).
Uso de ciertos medicamentos.
La hipoacusia puede estar presente
al nacer (congénita) y puede deberse a:
Anomalías congénitas que provocan
cambios en las estructuras del oído.
Trastornos genéticos (se conocen más
de 400).
Infecciones que la madre le
transmite al bebé en el útero (como toxoplasmosis, rubéola o herpes).
El oído también puede lesionarse
por:
Diferencias de presión entre la
parte interna y externa del tímpano, con frecuencia a raíz del buceo
Fracturas de cráneo (pueden dañar
las estructuras o nervios del oído)
Traumatismos por explosiones, fuegos
artificiales, armas de fuego, conciertos de rock y auriculares
Cuidados en el hogar
Con frecuencia, la acumulación de
cera en el oído se puede lavar cuidadosamente con jeringas de oído (disponibles
en las farmacias) y agua tibia. Se pueden necesitar ablandadores de cera (como
Cerumenex) si la cera está dura y atorada en el oído.
Tenga cuidado al extraer objetos
extraños del oído y, a menos que el objeto sea fácilmente accesible, procure
que el médico se lo retire. No use instrumentos puntiagudos para extraer
cuerpos extraños.
Consulte con el médico en caso de
cualquier pérdida auditiva.
Cuándo contactar a un profesional
médico
Llame al médico si:
Los problemas auditivos interfieren
con su estilo de vida.
Los problemas auditivos no
desaparecen o empeoran.
La audición es peor en un oído que
en el otro.
Usted presenta una pérdida auditiva
grave y súbita o zumbido en los oídos (tinnitus).
Usted tiene otros síntomas, como
dolor de oído junto con los problemas auditivos.
Usted tiene dolores de cabeza
nuevos, debilidad o entumecimiento en cualquier parte del cuerpo.
Lo que se puede esperar en el
consultorio médico
El médico elaborará la historia
clínica y llevará a cabo un examen físico.
Algunos de los exámenes que se
pueden realizar son:
Audiometría (una prueba auditiva
empleada para verificar el tipo y la magnitud de la hipoacusia)
Tomografía computarizada o
resonancia magnética de la cabeza (en caso de sospecharse un tumor o una
fractura)
Timpanometría
Las siguientes cirugías pueden
ayudar a algunos tipos de hipoacusia:
Reparación del tímpano
Colocación de tubos en el tímpano
para extraer líquido
Reparación de los pequeños huesos
del el oído (osiculoplastia)
Lo siguiente puede ayudar con la
hipoacusia prolongada:
Dispositivos para la pérdida
auditiva
Ayudas para la audición
Técnicas de aprendizaje para ayudar
a comunicarse
Lenguaje de señas (para aquellos con
hipoacusia grave)
Los implantes cocleares sólo se
utilizan en personas que han perdido mucha capacidad auditiva como para
beneficiarse de un audífono.
Nombres alternativos
Pérdida auditiva; Sordera;
Disminución de la audición; Hipoacusia conductiva; Hipoacusia neurosensorial;
PresbiacusiaPérdida auditiva; Sordera; Disminución de la audición; Hipoacusia
conductiva; Hipoacusia neurosensorial; Presbiacusia.